No todos somos iguales en una sociedad como
la nuestra: ricos o pobres, trabajamos o estamos parados, tenemos buena
educación o carecemos de ella; somos hombres o mujeres, negros o blancos,
homosexuales o heterosexuales, viejos o jóvenes, etc. La desigualdad social
produce numerosos problemas de convivencia: no es fácil que los grupos humanos
respeten unas mismas leyes y acepten unos principios morales comunes. Esta
desigualdad origina graves conflictos económicos y políticos, y sobre todo
problemas morales.
Somos socialmente desiguales son en gran
medida una gran cantidad de circunstancias sociales de cada individuo las que
determinan su situación de desigualdad negativa respecto a otras personas. Por
ejemplo, que ese individuo se haya criado en un entorno social desfavorable.
La raíz de la desigualdad negativa esta, por
tanto, en las desigualdades sociales que
existen entre las mismas, que son las que impiden a ciertos individuos y
grupos, socialmente desfavorecidos, desarrollar sus capacidades más valiosas
como persona.
Causas fundamentales de la desigualdad
social: las causas son principalmente económicas, culturales y sociales.
·
El
paro es la principal causa de la desigualdad económica en nuestra sociedad,
además de bajos salarios, que dan lugar a grupos socialmente pobres y a otros
con muchas posibilidades económicas.
·
La
desigualdad fundamental desde el punto de vista cultural es la que existe entre
los que han obtenido un buen nivel de educación y los que no han podido
alcanzarlo.
·
La
desigualdad social consiste en el rechazo que sufren determinados grupos por
parte de otros grupos más amplios o poderosos. Esto ocurre con determinadas
minorías étnicas, grupos de trabajadores inmigrantes, y otros muchos grupos
sociales.
El argumento estructural más utilizado en
todos los tiempos ha sido el de garantizar la pureza racial: diferenciando a
los extranjeros, mujeres, ancianos, homosexuales, minusválidos pobres,
marginación (quedarían incluidos los portadores del VIH, drogadictos, personas
con síndrome de Down, etc.), y otras minorías. Quizá, en occidente, los
aspectos más extremos de ello puedan ser los llevados a cabo por Hitler o por
la Inquisición de la Iglesia Católica. También los odios y recelos de los demás
sectores de la sociedad, y sus prejuicios negativos respecto a esos grupos son
causantes de la discriminación.
Discriminación social
Se produce cuando una persona (o grupo) es
tratada de forma desfavorable a causa de prejuicios, generalmente por
pertenecer a una categoría social distinta; debe distinguirse de la
discriminación positiva (que supone diferenciación y reconocimiento). La mayor
parte de los países practican discriminación contra minoría por razones de
religión (protestante y católicos o entre musulmanes y judíos) de raza o sexo
(en muchos países las mujeres tienen derechos muy limitados). La discriminación
aumenta de forma considerable en periodo de recesión económica donde la
población vuelca su insatisfacción sobre otros grupos étnicos o religiosos
considerados como presuntos causantes de esta situación. Algunas organizaciones
independientes, como Amnistía Internacional, trabajan por la protección de los
derechos humanos y contra la discriminación en todo el mundo.
En situaciones como la que, por vida de ejemplo
acabamos de enumerar, los hombres se enfrentan a la necesidad de ajustar su
conducta a normas que se tiene por más adecuadas o dignas de ser cumplidas;
tenemos por un lado actos o modos de comportarse los hombres ante ciertos
problemas morales, es decir se enfrentan a ciertos problemas donde toman decisiones
y realizan ciertos actos para resolverlos y a la vez juzgan de un modo u otro
esas decisiones.

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